02/12/2021
Breaking News

Las listas sábanas: el blindaje perfecto de congresistas corruptos

By on 08/08/2018 0 226 Views

Las listas sábanas son el “salvoconducto perfecto”, el “blindaje ideal” para los congresistas de reputación cuestionada, no solo moral y ética, sino también jurídica, que se “candidatan” para ocupar un lugar en el Congreso. Este sistema, deja al elector sin posibilidad alguna de votar únicamente por el candidato que considere más idóneo para el cargo, permitiendo que los legisladores investigados por corrupción ingresen como supuestos representantes del pueblo, los que en realidad utilizan la inmunidad que les da el cargo para seguir cometiendo abusos de poder, tráfico de influencias, robo al Estado y un sinfín de delitos.

Por Liliana Lezcano

La situación vivida días pasados con respecto al blindaje del ex diputado José María Ibáñez (ANR) fue la gota que colmó el vaso de la paciencia ciudadana debido al descarado blanqueamiento de actos de corrupción por parte de sus pares de la Cámara Baja, al igual que la aprobación de las notas reversales de Yacyretá, acto considerado como traición a la Patria, una vez más, en cuanto a negociaciones con los países vecinos se refiere. Esto hizo reflotar el largo debate por el desbloqueo de las listas sábanas.

En su carta de renuncia, Ibáñez dijo “Agradezco a los electores del departamento Central que me dieron su confianza, y por otro lado, también respeto a los demás sectores ciudadanos que se expresan democráticamente con sus opiniones y críticas”. Surgen interrogantes a partir de estas palabras: ¿Votaron los electores por Él en particular? ¿Depositaron en ÉL su confianza porque creían que Él haría algo por el pueblo? ¿O es que solo consiguió nuevamente ocupar una banca porque la lista sábana lo protegió e hizo posible que “ganara” en el montón?

 La realidad es que la lista sábana blinda a políticos que se “candidatan” para ocupar un lugar en el Congreso, ya que deja al elector sin posibilidad alguna de votar únicamente por el candidato que considere más idóneo para el cargo. El electorado es totalmente vulnerable e impotente ante la obligación de votar por una lista cerrada que incluye personajes de reputación cuestionada, no solo moral y ética, sino también jurídica, quienes utilizan la inmunidad que les da el cargo de parlamentario para seguir cometiendo abusos de poder, tráfico de influencias, robo al Estado y un sinfín de delitos.

Actualmente estamos en manos de legisladores con deudas con la justicia que, como si todo fuera poco, continúan haciendo de las suyas libremente, como fue el caso del diputado Ibáñez y sus “caseros de oro”. Entre los que conocemos, ya que posiblemente los demás aún no fueron descubiertos en sus fechorías, están el diputado colorado Carlos Núñez Salinas (ANR), quien tiene una causa por contrabando. Despachó equipos subvalorados en US$ 17.000, con valor real de más de US$1.000.000. Como era lógico, Salinas se abstuvo de votar en contra de su colega, José María Ibáñez. Carlos Portillo (PLRA) es otro diputado sindicado como responsable de pedir coima por el valor de U$S 3000 para “ayudar” con el tráfico de sus influencias gracias a su investidura. Él también se abstuvo de votar, salvando a su cuestionado colega.

Pero no era solo al diputado Ibáñez a quien le gustaba usar dinero público para pagar a sus empleados particulares. El diputado colorado Tomás Rivas (ANR) también compartía el mismo gusto. Reacio a sacar de sus bolsillos dinero para pagar a sus “caseros de oro”, utilizaba dinero del pueblo, causando un perjuicio de Gs. 47.000.000, más que los “solo Gs. 30.000.000”, según expresó en su defensa el ex diputado Ibáñez. Hasta el momento Rivas no fue desaforado ni fue obligado a presentar su renuncia a pesar de haber incurrido en el mismo delito por un monto mayor.

La Cámara Alta tampoco está libre de representantes a quienes no les gusta vivir de sus ingresos, sino que gustan de “complementar” su patrimonio con dinero y bienes del Estado. Hizo lo suyo el conocido y repudiado ex diputado y actual senador Víctor Bogado (ANR), protagonista del sonado caso “niñera de oro”. Se confirmó que el diputado hacía figurar el nombre de la niñera de sus hijos, Gabriela Quintana Venialgo, en 2 entidades públicas: Cámara de Diputados y Yacyretá, causando un perjuicio que ascendía a un total de Gs. 71.000.000.

El más criticado y podríamos hasta decir odiado de los senadores de la nación es Oscar González Daher (ANR), quien fuera expulsado el periodo pasado y como si nada, como si en cuestión de semanas hubiese renacido para convertirse en un ejemplo de representante del pueblo, volvió a jurar como senador para el periodo 2018-2023. Es de público conocimiento que el Senador ni siquiera paga el consumo de la energía eléctrica de sus cientos de propiedades en todo el país, mientras al común del pueblo, o los “comunes” según expresiones del diputado Carlos Portillo (PLRA), la ANDE le corta el suministro y hasta retira los medidores por falta de pago. La vida en este país es un paraíso para legisladores de la talla de González Daher. Paralelamente a su fraude con instituciones de servicios públicos, el cuestionado senador también hace uso de sus influencias para obtener fallos favorables para sus negociados, amigos y cómplices, perjudicando así a personas de bien que terminan siendo víctimas de quien debería velar por su bienestar.

Jorge Oviedo Matto (UNACE), de perfil más bajo que los anteriormente citados, pero no menos corrupto, recientemente quedó en evidencia con unos audios del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) que salieron a la luz, causando también su renuncia, antes de ser expulsado, para volver campante para el periodo que acaba de comenzar, de la mano de su colega OGD. No deberá sorprendernos que sigan saliendo a la luz más casos de corrupción que involucran al senador Oviedo Matto.

El efecto dominó iniciado con la renuncia de Ibáñez hizo que manifestantes se instalaran frente al domicilio del senador González Daher en la ciudad de Luque, exigiendo su renuncia y expresando su repudio a los actos de corrupción que viene realizando desde hace varios años con total impunidad.

Algo llamativo y que no se había dado en gobiernos anteriores, mucho menos al inicio del periodo presidencial, es que esta mañana colorados simpatizantes del sector oficialista de la ANR (Añeteté) se manifestaron frente al local de UNACE exigiendo la salida del Congreso de los senadores Oscar González Daher, Jorge Oviedo Matto y Victor Bogado, los más repudiados y corruptos del Congreso paraguayo a los ojos de la ciudadanía. Los mismos colorados que apoyaron a Mario Abdo Benítez (ANR Añetete) y lograron que el mismo llegara a la presidencia de la república son quienes ahora se manifiestan exigiendo al mandatario que cumpla sus promesas de lucha contra la corrupción. Abdo Benítez se enfrenta a protestas no solo ciudadanas, sino de adeptos de su propio movimiento político y deberá analizar cuidadosamente las decisiones que tome a fin de evitar que su gobierno inicie el periodo ya desestabilizado.

¿Cómo es que parlamentarios expulsados pueden volver a integrar las listas para el siguiente periodo? La expulsión debería ser motivo más que suficiente para sancionar políticamente a ciudadanos y evitar su regreso a cargos electivos. Sin embargo, debido a que la Constitución Nacional, en su artículo Artículo 153, “De la suspensión del ejercicio de la ciudadanía” inciso 3 establece que “se suspende el ejercicio de la ciudadanía cuando la persona se hallara cumpliendo condena judicial con pena privativa de libertad”, esto hace que el principio de presunción de inocencia abra la puerta para que estos personajes sigan integrando las listas a pesar de ser investigados por la justicia por graves delitos que le fueran imputados, y a pesar de que sus pares ya los hayan sancionado, vuelven a ocupar los mismos cargos de los que salieron deshonrosamente. Cabe señalar que los fueros fueron concedidos para proteger solamente con relación a delitos políticos, no así delitos comunes.

A %d blogueros les gusta esto: