24/09/2021
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“Hay que democratizar la danza en Paraguay”

By on 08/03/2020 0 1879 Views

Esta tarde de domingo, organizaciones de mujeres e individualidades de Asunción y otros puntos del país tomarán las calles reivindicando el Día de la Mujer Trabajadora. Diversas actividades se desarrollan desde ayer en el marco de la conmemoración de la fecha.

En este contexto, desde Paraguay Informa conversamos con Nastia, Kimberli y Rosana, mujeres destacadas de diversos ámbitos de la sociedad, para visibilizar sus demandas y potenciar su visión sobre las distintas problemáticas que enfrentan en sus actividades profesionales, vecinales, artísticas, sociales o profesionales.

Nastia Goiburú Vologdina es bailarina profesional, ingeniera ambiental, es miembro de la Asociación Cultural Crear en libertad, en la actualidad trabaja de manera independiente, y también es profesora superior de danza. Tiene 28 años, es hija de una inmigrante rusa y nieta de Agustín Goiburú, el médico y militante del Movimiento Popular Colorado secuestrado y desaparecido en el marco del Operación Cóndor en 1977. Con Nastia conversamos sobre el ejercicio de la danza profesional en Paraguay , la situación de las mujeres y la ola ve violencia en aumento contra las mujeres y niñas.

En general en las artes escénicas y en particular en la danza, no hay mucho sostén y apoyo económico desde el Estado, muchas veces somos los mismos artistas los que tenemos que sostener las obras y las puestas en escena porque los fondos públicos disponibles no alcanzan“, señala Nastia.

La danza en particular está muy apartada de las demás artes escénicas, como el teatro o el circo, donde hay mucho más debate y organización. Es como que la danza está en una burbuja y eso tiene todo un transfondo que tiene que ver con la formación y las posibilidades de acceso a la danza“, nos explica. “Tenemos muchos cuestionamientos a los programas de enseñanza, a la cantidad de años, a la cantidad de escuelas de danza que existen y generan una gran cantidad de alumnos recibidos por año que no tienen donde trabajar. Hay cientos de bailarines que se reciben y como no tienen muchas opciones, terminan abriendo más academias de danza sin haber trabajado profesionalmente como bailarines. Es un círculo que también alimenta la visión de la danza como un negocio que excluye a muchas personas. Fuera de este círculo, no tenés muchas posibilidades de crecer“, afirma.

Pocas oportunidades. “La formación en danza se enfoca muchas veces como un negocio para las academias. Y a su vez no cualquiera tiene acceso al sistema, para la danza clásica por ejemplo necesitás pagar las cuotas -que suelen ser caras-, más todos los insumos como vestuarios, zapatillas de punta, mediapunta, etc. Es mucha inversión por parte de los padres para que sus hijas o hijos sean bailarines y finalmente se reciban sin mayores oportunidades profesionales. Hay que democratizar la danza en Paraguay“, señala.

Danza y machismo

La danza tiene la particularidad de que la mayoría de las trabajadoras (bailarinas, profesoras, coreógrafas, etc.) son mujeres. La danza está copada por mujeres. Para Nastia, esta situación tiene dos caras: “Por un lado está bueno que las mujeres sostengamos este espacio, pero por otro lado esto responde también a ciertos valores de la sociedad machista, donde está mal visto que un hombre estudie o haga danza, que baile. La problemática, el rechazo, muchas veces viene desde el hogar de los mismos. La mayoría de los varones paraguayos que se dedican a la danza tuvieron que pasar por todo un proceso de aceptación en su entorno social, eso es algo que afortunadamente, de a poco, está cambiando, pero está claro que son situaciones que crean una desigualdad en la profesión“.

Si vos bailás en una compañía, tenés veinte chicas de tu mismo nivel que están por el mismo rol, en cambio si sos varón, por ahí tenés un nivel menor que el de otras, pero tenés el puesto asegurado porque sos el único que estás. No quiere decir que no haya varones bailarines muy buenos, los hay, y en algunos casos sufren mucho para poder bailar, pero está claro que el desbalance entre mujeres y varones genera una desigualdad, porque se necesita más varones, entonces tienen ciertos privilegios que nosotras no“, explica.

También en la danza hubo casos de acoso sexual hacia bailarinas y bailarines, algunos fueron denunciados y se supo abiertamente. Pero finalmente por la falta de involucramiento y de debate se fueron olvidando” señala Nastia.

Sobre la ola de casos de violencias, violaciones y feminicidios que se acrecentó un las última semanas, Nastia afirma: “desde siempre percibí el maltrato que existe hacia la mujer, directa o indirectamente. Por ahí ahora hay más chicas que se animan a denunciar, pero también creo que la visibilización de más casos últimamente podría estar relacionado al morbo de los medios de comunicación“.

Se le da importancia, porque vende hablar de los detalles de un caso como el de la niña indígena asesinada en la terminal. Pero no es nada nuevo, en realidad el asesinato de niñas y mujeres indígenas ocurre siempre y ni nos enteramos, pero como este caso fue en Asunción, y de esta manera, entonces el tema explotó, pero esto viene pasando siempre. La discriminación racial viene desde la colonización, estamos desprotegidas hace demasiado tiempo y como nos estamos comenzando a despertar, hay más atención hacia nosotras, y cada año, con las movilizaciones y distintas acciones vamos teniendo más fuerza. Yo les animo a mis compañeras artistas a que se involucren, que marchen este domingo“, finalizó Nastia.

Casos De Feminicidio Del 2020

Observa Violencia, del Centro de Documentación y Estudios (CDE), publicó una lista actualizada de los casos ocurridos en lo que va del año en el territorio nacional que podrían configurarse como feminicidio independientemente del criterio o la carátula fiscal.

El listado se crea a partir de informaciones de prensa y puede no ajustarse a los registros de las autoridades pero refleja los casos de violencia de la que fueron víctimas las mujeres por su condición de género. Los casos de enero fueron lo de Marciana Pablina Duarte, Gloria María Cáceres Araújo de Cáceres y Sonia Raquel Cabrera Benítez.

En febrero Rosa Estela Pereira, Sonia Pereira Marecos, Fátima María Díaz, Carolina Espínola, Gumercinda Silva y dos menores de edad. En lo que va de marzo se registró el feminicidio de Rossana Giselle Guzmán Ramírez y la cruel muerte de una nena de tan solo 7 años que fue asesinada por la violencia machista de una persona que mantuvo una relación con su tía.

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