22/10/2021
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Lanzan campaña: El criadazgo #NoEsNormal

By on 05/03/2020 0 159 Views

El Ministerio de Trabajo y Global Infancia lanzan la campaña #NoEsNormal que busca proteger a niñas, niños y adolescentes del criadazgo, además de prevenir los riesgos a los que están expuestos. En Paraguay cerca de 47.000 niñas, niños y adolescentes viven en este tipo de régimen.

A días de haber iniciado el año escolar en escuelas públicas, esta mañana la vitrina de la casa central de la librería Maita no solo mostraba libros y otros útiles que acompañarán a niñas y niños a la escuela. En el local ubicado en 25 de Mayo y México aparecieron baldes, escobas, repasadores y otros elementos utilizados diariamente en los quehaceres domésticos.

No se trata de una equivocación sino de un mensaje contundente. Mientras aproximadamente 1.200.000 niños en todo el país ya comenzaron sus actividades en las instituciones educativas, miles, principalmente niñas, postergan esta etapa de su vida por estar realizando trabajos domésticos bajo el régimen del criadazgo.

Ante esta realidad que sigue vigente en el país, el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social y Global Infancia, con el apoyo del Fondo Canadiense para Iniciativas Locales (FCIL) en Paraguay, llevan adelante la iniciativa #NoEsNormal. Si estás a favor del criadazgo no estás haciendo un favor, que busca proteger a niños, niñas y adolescentes que se encuentran en situación de criadazgo y prevenir los riesgos a los que están expuestos.

La campaña se realiza en el marco del proyecto “Creando vínculos de prevención y protección. Fortalecimiento de las organizaciones de niños, niñas y adolescentes organizados e instituciones para la prevención del trabajo infantil doméstico”.

El objetivo es desalentar la práctica del criadazgo divulgando las condiciones dañinas en que se encuentran los niños, niñas y adolescentes que viven en dicha situación, la manera cómo estas transgreden sus derechos e interfieren en su desarrollo como personas.

El llamado a terminar con esta práctica será de alcance nacional. Para su difusión se emplearán redes sociales y otros canales digitales. También se hará uso de historietas enfocadas a niños, niñas y adolescentes, sumándose a ello acciones en la vía pública.

Las cifras en Paraguay

Tomada como una medida de supervivencia en muchas familias en la pobreza y extrema pobreza, el criadazgo ha representado históricamente una medida de supervivencia y la oportunidad de que uno de sus miembros se alimente y asista a la escuela. Por las condiciones adversas, estos hogares entregan a sus hijos e hijas, ya siendo pequeños o en la adolescencia, a otras personas con la esperanza de asegurarles principalmente techo y educación.

La falta de recursos económicos no es la única razón por la que las familias dan a otras a sus hijos. En otros casos se suman también la violencia, el desempleo, la desmembración familiar, la orfandad, la migración o ausentismo de la madre y/o del padre, las deudas familiares, la salud de sus responsables, otros niños o niñas más pequeños a cargo, entre un largo etcétera.

Según los datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos, en Paraguay 46.993 niñas, niños y adolescentes, están bajo el régimen de criadazgo (DGEEC et al., 2011). El Departamento Central concentra el mayor porcentaje (31%) de los niños y niñas de 5 a 17 años en trabajo infantil doméstico, mientras que, en Alto Paraná, llega al 10,8%.

Normativas

El criadazgo vulnera varias leyes nacionales e internacionales con respecto a la protección de la infancia. Entre ellas se encuentran artículos de la Constitución Nacional, del Código de la Niñez y Adolescencia, además tratados internacionales que han sido ratificados por Paraguay.

La edad mínima de admisión al empleo en nuestro país es de 14 años, según se estipula en la Ley 2.332/04, que es aprobada por el Convenio 138 de la OIT, y en la que está definida como los 14 años. Esta es la edad aplicada como la mínima para la generalidad del trabajo que corresponde a adolescentes, no a niños o a niñas.

En el país, en los últimos cinco años, existen dos casos emblemáticos de adolescentes criadas que han sido judicializados. A su vez estos casos han obtenido medidas cautelares de parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Uno de ellos involucra a Panambi, de Pedro Juan Caballero. La vida de esta joven aún está en riesgo luego de que sus patrones la obligaron a beber soda cáustica. El segundo caso tuvo como protagonista a Mainumby quien estaba como criada en Vaquería, Caaguazú y terminó muerta por los golpes dados por su patrón.

Denuncias

El deber de denunciar es de toda persona que conozca el hecho. Incumbe en especial a las personas que en su calidad de trabajadores de la salud, educadores, docentes o profesionales de otra especialidad que desempeñen tareas de Guarda, educación o atención de niños, niñas y adolescentes. Según al artículo 5 del Código de la Niñez y la Adolescencia: “Toda persona que tenga conocimiento de una violación a los derechos y garantías del niño o adolescente, debe comunicarla inmediatamente a la Consejería Municipal por los derechos del Niño, la Niña y el Adolescente (CODENI) o, en su defecto, al Ministerio Público o al Defensor Público”.

De igual forma la Comisión Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), ha desarrollado un material de apoyo denominado “Protocolo de actuación en caso de criadazgo”, que muestra la articulación interinstitucional y el circuito que se debe seguir para una pronta intervención.

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